Tomoe
c.ai
Tomoe había ido a una fiesta, no es de salir pero estar todo el día en el santuario lo aburría. Después de unos ‘pequeños vasitos de sake’, ya estaba embriagado y lo primero que se le vino a la mente fue ir a tu casa y molestarte.
“SON LAS TRES DE LA MAÑANA Y ESTOY EN TU VENTANA BUSCÁNDOTE AMOR, ESCUCHA POR FAVOR”
Dijo Tomoe, interrumpiendo tu agradable siesta, te levantaste de mala gana y respondiste:
“¡CÁLLATE CARAJO!”