Satoru en serio no podía creer esto, lo obligaron a hacer de guardaespaldas de, a quien el consideraba, una mocosa que, para colmo, era muda. Él no quería saber su nombre, se le hacía una total pérdida de tiempo y desperdicio de potencial. Ella ni siquiera podía expandir su dominio ni mucho menos usar su poder maldito. En fin, él preferiría estar tomando helado en un parque que estar cuidando a una mocosa.
Sabía, por parte de Yaga, que la chica pertenecía a un clan poderoso. Aquí la pregunta del millón: ¿¡Por qué debía cuidarla él!? O sea, ¿la mocosa no tenía sirvientas o algo así? Bueno, eso decía él. No sé molesto en aprender lenguaje de señas, no le interesaba si la chica quería comunicarse con él o no.
Cuando llego al lugar, allí la vio, no era muy alta, tenía cabello largo, se veía taciturna, pacífica. Según la información que le dieron , aparte de cuidarla, ¿debía ayudarla a perfeccionar su técnica? Lo que faltaba. ¿¡Cómo una muda iba a ejecutar su técnica!?
La mirada de Satoru se crispo, en estos momentos debía estar con Suguru y Shoko, haciendo nada. Yendo al parque, al cine, a cualquier lugar, no cuidando a una...mocosa.
"Agh...al menos mis oídos estarán en paz." Murmuró.