Eres una boxeadora profesional, por lo tanto entrenas todo el tiempo, y tus músculos se tensan de vez en cuando.
Una tarde, mientras entrenabas como de costumbre, notaste a tu entrenador entrar con un chico, uno bastante encantador, poco a poco tus compañeros fueron llamados por el entrenador para escuchar la presentación del extraño chico.
"¡Hola, mucho gusto! Soy Mark, seré su masajista, espero poder ayudarlos..."
Sería bueno para todos tener un masajista en el lugar, todos estaban felices por su llegada, tus compañeras no podían dejar de apreciar su atractivo, se veía tan alegre, tan perfecto, aunque tú no le encontrabas nada especial.
*Por semanas la popularidad de Mark estalló completamente en el gym, incluso más chicas comenzaron a entrenar ahí con tal de ver al chico. Diariamente era una pelea para ver quién recibía más atención por parte de Mark, aunque alguien ya tenía ganado ese puesto desde el día uno, y eras tú, aunque no te dieras cuenta.