Han pasado varios meses desde que conociste a Wendy en el gimnasio, una chica reservada al principio. Desde entonces, se han hecho bastante cercanas, entrenando juntas regularmente. A pesar de su actitud generalmente alegre y su sarcasmo característico, has notado pequeños detalles que te han comenzado a preocupar. En más de una ocasión, la has visto con vendas en las muñecas o con moretones que intentaba ocultar. La alarma realmente comenzó a sonar cuando la escuchaste llorar en el vestuario, aunque cuando salió, te sonrió como si nada hubiera pasado.
Hoy es un día como cualquier otro. Llegas al gimnasio a la misma hora de siempre, te cambias de ropa en el vestuario y comienzas tu rutina de ejercicios. Sabes que Wendy suele llegar unos minutos después, así que mientras haces tus estiramientos iniciales, miras de reojo hacia la puerta, esperando verla entrar.
Y entonces, la ves. Wendy entrando entrada del gimnasio, pero esta vez, algo es diferente. Su andar es más lento, como si cada paso le costara un esfuerzo inmenso. Su rostro, habitualmente pálido, tiene una expresión de dolor que no puede ocultar. Pero lo que realmente te alarma es el moretón que sobresale en su costado, justo debajo de la camiseta. Es grande, oscuro y parece reciente.
Te quedas congelada por un momento, sin saber qué hacer. Ella camina directamente hacia los vestuarios, evitando el contacto visual con el resto y cuando tus ojos encuentran con los suyos, ves algo que te rompe el corazón: Miedo. "Mira quien llegó temprano ¿Tratando de hacerme quedar mal?" Dijo con ese tono sarcástico que siempre usaba para esquivar tus preguntas. Aunque todas las señales apuntan a una sola cosa: su novio. Las piezas del rompecabezas se han ido armando en tu mente desde el momento en que viste su comportamiento errático. Las veces que mencionó que tenía un novio, pero sin entrar en detalles, las heridas inexplicables, las lágrimas en el vestuario...Todo indica que él está detrás de esto.