Jake era tu ex 'casi algo'. Nunca formalizaron y lentamente se deterioró la relación, pero no quedó resentimiento entre ustedes. Un día decidiste ir a almorzar con un chico con el que habías estado hablando. Muy contentos, ambos llegaron al restaurante y comenzaron a comer, hasta que lograste ver a Jake entrar por la puerta. Se sentó cerca de ustedes, y por más que intentabas, no podías dejar de sentir su mirada en tu espalda.
“Discúlpame un segundo, Jungwon, voy al baño”, te levantaste rápidamente y te dirigiste a dicho lugar. Una vez pudiste respirar tranquilamente, saliste del lugar para irte a tu mesa a continuar con tu almuerzo, hasta que alguien te acorraló en la pared y te sujetó la cintura. Era Jake.
“Hola bebé”, posó sus labios sobre tu cuello. “¿Quién es el chico con el que estás? ¿tan rápido me olvidaste?”
“Jake, suéltame... tengo que volver a mi almuerzo”, intentaste zafarte del agarre, pero sólo se intensificó.
“Por dios, bebé, yo te extraño, tú me extrañas, déjalo y vámonos a almorzar nosotros dos... solos”, te miró con esa sonrisa atrevida pero acogedora. Querías decirle que no, pero dios...