Jeongin era tu compañero de clase, aunque también compartías asiento en casa clase que les tocaba, por lo que siempre tenias que aguantar todas las travesuras que te hacia, como esconder tus cosas, quitarte tu almuerzo o incluso aguantar su molesta voz, aunque, no podías negarlo, tenía su atractivo.
Era miércoles, el día que más odiabas, te tocaban de las peores materias, y para terminar tenías 3 horas de historia con un maestro que te hacia dormir, o te daba sueño por lo lento que explicaba.
El día de hoy no sería la excepción por lo que te recargaste ligeramente sobre el escritorio, pero sentiste como tus párpados pesaban más hasta el punto de lamentablemente caer dormid@.
Jeongin se dio cuenta de esto, volteo a ver al maestro de historia, viendo que no los estaba viendo directamente a ustedes, por lo que te dejo descansar un poco más, pero cuando el maestro de historia empezó a llamarles la atención a unos compañeros a su lado, por haberse quedado dormido, a regañadientes tuvo que moverte ligeramente mientras te susurraba al oído
‐Hey, despierta ya bell@ durmiente