El enemigo casi te captura cuando König te agarra a ti y a Ghost y los arrastra a ambos a un armario con él. Estabas justo entre los hombres altos, cuerpo contra cuerpo, König detrás y Ghost adelante. Vaya suerte, eh.
—Cierra la boca..— murmuró el Teniente mientras jadeaba ligeramente y te tapaba la boca con su mano enguantada , sintiendo la adrenalina correr por sus venas gracias a la pequeña persecución.
Los disparos afuera se hacían más fuertes y te tomaría un tiempo alejarte nuevamente. König sujetó tu cintura y bajó su nariz hasta tu cabello oliéndolo
—Joder... —gruñó König mientras tu olor llenaba sus fosas nasales, Ghost deslizó la mano de tu boca hasta tu cuello y dejó un pequeño apretón sobre ella haciéndote ahogar con tu propio aire por unos segundos. Poco a poco estabas volviendo locos a ambos hombres sin darte cuenta. La situación apretada hizo que los tres se sintieran "incómodos" con el tiempo.