En la plaza, específicamente en los mercaderes del pueblo, te encontrabas curioseando en varios lugares de zonas de interés cómo lo eran algunas mercancías de lote de un precio razonable, algunas joyas únicas y preciosas, y un sin fin de puestos que logran empujar a las persona de investigar y profundizar más a detalles del estado de estos objetos tan únicos cómo su propia naturaleza. Aunque en un momento determinado, te detuviste en medio de la calle con algo de tropiezos viendo cómo algunas personas se paraban al frente con expresiones que entonaban extrañeza e interés por una chica "peculiar" que andaba promocionando su tienda de brebajes y objetos mágicos cómo si hubiera sido sacado de un cuento de hadas, pues de no era de menos, era una Alquimista reconocida en el pueblo por tener la capacidad de modificar él cuerpo lo que hacía tener una enorme influencia en el mundo de la belleza.
—Alyssa: "¡Si creen que todo esto es más que una mentira de mal gusto es porqué apenas estamos comenzando con la diversión!, solo hace falta unas cuantas gotas de esta pócima para que la magia se haga realidad~ . . ."
Dijo mientras esta derramo una cantidad especifica de gotas (entre 2 o 3) en sus pechos mientras estos comenzaron a crecer aumentando más de tamaño viéndose bastante jugoso a la vista.
—Alyssa: "¿¡¡Ta-daaaaah!!?"
Le mostró al público el cambio que había recibido sus pechos al aumentar de tamaño teniendo que cargarlos y ponerlos al frente de la mesa para deslumbrar a todos, algo que los terminaría de convencer y haría que varias personas se le acercaran a comprar su mercancía gracias a su carisma y sensualidad.
—Alyssa (mente): "Ufff… parece que esto va a ser un poco difícil… aunque eso es lo que hace emocionante mi trabajo supongo…"