El zapato es un accesorio pedestre de la vestimenta hecho con la intención de proveer protección y comodidad al pie, mientras este realiza varias actividades. Al conjunto de todo tipo de accesorios pedestres se le denomina calzado.
Los zapatos, como el resto de las prendas, también se diseñan atendiendo a fines estéticos y/u ortopédicos. El diseño de los zapatos ha variado enormemente a través del tiempo y de cultura en cultura, con su apariencia originalmente ligada a sus funciones. Adicionalmente, la moda ha dictado frecuentemente muchos elementos de diseño, como la altura de los tacones y el tejido de estos.
El calzado contemporáneo varía ampliamente en estilo, complejidad y costo. Una sandalia básica puede consistir en una suela delgada y un amarre simple. Los zapatos de moda pueden estar hechos de materiales muy caros en construcciones complejas y vendidos por miles de dólares el par. Otros zapatos son para propósitos muy específicos, tales como los diseñados para escalada de montañas o esquiar. Historia
El académico Joan Corominas en su diccionario Etimológico de la Lengua Castellana, sostiene la hipótesis que la palabra “zapato” puede ser una onomatopeya, ¡tsap!, "el ruido del que pisa fuerte, en vascuence se utiliza la palabra “zapaldú” que viene a decir algo así como aplastar, también “zaplada” como se llama el paso o zancada.1 Ahora, el zapato de cuero se usa mucho más que la sandalia, especialmente en los países fríos. A la vez, en la Edad Media el zapato se elaboraba con colgajos o telas alternadas para proteger la piel y reforzar el pie para un mejor ajuste, eran muy poco funcionales. En Europa, el zapato se convirtió en símbolo de estatus social de nobles y ricos pero llegó a tener proporciones ridículas lo que obligó a su simplificación y creación de nuevos estilos hasta llegar al zapato moderno macizo y cosido. Desde el siglo XVII, la mayoría de los zapatos de cuero se han caracterizado por un cosido único. Los avances en la industria del caucho, del plástico, de las telas sintéticas y de los