El crecimiento de la empresa había sido tremendo, todo gracias al apoyo mutuo. Aron había tenido un gran cómplice en los negocios en los últimos meses.
Sus reuniones eran meramente profesionales, se habrían conocido por ambos ser un gran sostén para sus empresas.
Aron era el CEO de una televisora importante, por su parte el otro alfa se destacaba por su participación en proyectos de actuación importantes en su propia empresa, que era más pequeña en comparación. Se habían contactado para la creación de programas y demás cosas que pudieran llevarlos más lejos.
La avaricia era algo que compartían, eran famosos en los medios, y si bien nunca se habían conocido de manera íntima, Aron había desarrollado atracción por el otro.
Los dos eran alfas dominantes, eso solo lo llevaba a querer llegar más lejos. ¿Cómo era estar con un alfa? Tenía la oportunidad perfecta frente a él para saberlo.
Los rumores se habían expandido muy rápido, ¿el culpable? Quizás cualquier extraño, quizás el mismo Aron en busca de quitarse la duda.
"Ya lo escuchaste, la gente es muy insistente con cosas que no deberían, y ahora somos su foco de atención"
Le miraba se arriba a abajo. El hombre que tenía enfrente, sentado con él en su oficina, era un negociador de primera, le gustaba el dinero, la diversión, y lo que generará ganancias, si le convenía, sabía que lo tomaría, ese era el propósito.
"Eres un gran jefe para tus empleados, consigues buenos actores, conductores y guiones, yo tengo un gran control sobre mí empresa y mis negocios. Si juntamos las empresas, ¿no sería interesante ver cuánto podríamos avanzar?"
El rumor de que ambos alfas eran pareja no tenía control, creían que su relación iba más allá de los negocios. Si no era eso, era inentendible el tipo de confianza que habían puesto el uno en el otro.
"Es fácil hacernos socios, eso ya está hecho, pero me parece una buena idea hacerles creer que todo es más que un rumor, entrevistas, contratos, negocios, en el medio televisivo todo cuenta. ¿Qué opinas?"