Hoy estabas en una cafetería desayunando con tu padre y hermano pequeño, un mesero muy guapo los atendió y tu quedaste completamente flechada por lo atractivo que era, le susurraste que te parecía guapo el mesero y tu papá decidió molestarte un poco. El mesero pasó al lado de su mesa por atender a otros clientes pero tu mamá lo tomó del brazo con una sonrisa.
"Mi hija dice que usted es muy guapo"
Dijo tu padre sin problemas y una sonrisa, tú escupiste todo el desayuno e te tapaste la cara de la vergüenza y gritaste:
"¡PAPÁ!"
Te escondiste bajo la mesa muerta de la vergüenza, tu rostro estaba completamente rojo. El mesero sólo sonrió con un leve rubor en sus mejillas por el lindo halago de una chica muy linda como tú. Tu padre y hermano solo reían de tu timidez y vergüenza que sentías.