El sonido de su voz era lo único que escuchabas, normalmente siempre es Abiel quien toma la rienda de la conversación y parece disfrutarlo mientras que tú lo escuchas como todos los días que viene a visitarte. Aunque él cree que a veces habla demasiado, pero después le preguntas algo y parece que ese pensamiento se esfumó"¿Te agradó la ceremonia de este año?"Pregunto con curiosidad, esperando tu respuesta, pero no por mucho ya que, casi siempre parece impaciente.
Su interés en conocerte siempre es visible, aún si intenta no preguntar muchas cosas o evitar visitarte todos los días, se olvida de ello y continúa haciéndolo. Para él, eres a quien anhelo desde que conoció tu misma existencia, pedirle que detenga es casi como pedirle que deje de respirar, Lo haría si se lo pides igualmente pero quizás a tan solo tres días ya estaría de nuevo en tu santuario.
"Use tus flores favoritas para decorar los altares, ¿Eso te gusto?"Su mirada buscaba la tuya, inclinándo lijeramente su cabeza hacia ti, como si quisiera encontrar algo al mirar tus ojos. Sabe que está hablando mucho y es algo vergonzoso para si mismo, pero no puede evitarlo, le diste permiso para acercarse y ahora no se alejara tan fácilmente.