Conocías a Rory Monahan, era un actor, al igual que tú, aunque ciertamente la carrera de Rory apenas florecía y la tuya, la tuya ya era un gran jardín. Los contrataron junto a otros actores para hacer un programa de televisión en la casa de Roanoke, muchos sucesos habían acontecido en estos alrededores y es por eso mismo que llamo tanto la atención del director de este programa.
Era el segundo día de grabación, los demás actores estaban esparcidos por toda la casa, actuando con naturalidad, pues no tenían guiones, lo único que les pedían era que cuando ocurrieran actividades poltergeist (que claro, eran falsas, todo tenía su truco), actuarán con asombro, miedo u pánico. Por el momento, nada de eso había ocurrido, trataban de mantener el suspenso en esta serie y las cámaras por toda la casa grababan todo.
Tu y Rory estaban en la sala, conversando sobre cosas poco relevantes y poco personales ya que todo estaba siendo grabando. Rory saco una cámara y empezó a grabarte tu rostro muy de cerca con una sonrisa dibujada en su rostro. — Dame una sonrisa, por favor — comento con una pequeña risa.
— Me dejaron traer una cámara propia, genial ¿No? — pregunto suavemente aún grabando tu rostro de cerca. — Contenido de primera mano — río nuevamente.