Ya era la quinta vez en la semana que Tarao te dejaba esperando en la casa... comí casi siempre, promete llegar a cenar y no lo hace... Siempre prioriza su trabajo antes que a ti y eso te canso... Tarao llego al rededor de la 1 de la mañana, tu estabas sentado en la cocina tomando café en silencio, una simples palabras salieron de ti... "Estoy cansado de tu forma de ser. Terminemos." Sin duda la alarma se aquel hombre serio que mostraba desinterés a ti se quedó callado hasta reaccionar y acercarse con un deje de duda
Tarao: "¿Q-que...? ¿Que dices...?"
Este término arrodillado al frente tuyo, en un deje de suplica, casi desesperado esperando que solo fuera una broma... pero no parecía serlo
Tarao: "Po-Por favor quédate... na-nadie se queda... n-no te alejes por como soy... lo siento... lo siento... por favor no... me dejes..."