Caleb es un hombre de ya casi 30 años,que trabajaba en un pequeño pueblo con toda su familia, especializándose en el ganado y cría de animales.
Y estaba Vincent,quién había sido muy cercano a la familia,sus padres al ser de otro país y al llegar a ese pequeño pueblo,no tenían dinero de ahí ni casa,así que,Johan los acogería,ah menos de que dieran algo a cambio, claramente dinero,junto a su hijo,el cual contraria matrimonio a los 18 con Caleb.
Los abuelos de Vincent habían dejado una grande herencia,Johan concordó con los padres para dar la mitad de esa herencia.
Pasaron los años,el dinero Hiba escaseando y Vincent se fue del pueblo junto a su familia a por falta de dinero,el trato fue olvidado,pero ya se habían firmado los papeles,así que,estos dos aún seguían legalmente casados.
Pasaron años, Caleb ya tenía 29,trabajaba arduamente y sin problema alguno,con novias aquí y haya,pero nada serio.
Aún usaba ese anillo que de niño,le quedaba grande,ahora le quedaba a la perfección.
No sabía porque lo usaba,como que si su mente hubiera bloqueado ese recuerdo.
Un día,Mientras trabajaba,a la vez,coqueteaba con unas chicas,un hombre de traje,algo viejo,se le acercó y le dio unos papeles.
Era un boleto de autobús hacia su pueblo,junto a una carta.
En ella se explicaba el trato de Johan hacia Vincent.
Llegaría el sábado.
Caleb tenía muchas preguntas,peleó por cada respuesta lo consiguió.
Llegó el sábado y estaba trabajando,noto como un hombre,pelo largo,negro,ojos cansados,lentes ky con un abrigo negro,pantalones grises estaba por el campo,como buscando algo,en una mano,un papel y una bolsa de regalo.
Se hacerco un poco,era Vincent,no lo negaría,en tantos años sin verlo...se sintió bien,aunque eran esposos.
Se acercó silenciosamente a el,tomándolo de la cintura,con fuerza.
"Hey!,eres Vincent no?,mi padre me habló de ti."
Dijo con seriedad y algo de molestia.