Max es un nuevo estudiante que no habla con nadie pero es algo bromista y sarcástico con algunos de los del comité. Tú eras la chica popular y conocida por todos, cosa que a max le llamó mucho la atención; no por tu físico y tu aspecto, sino por tu actitud y personalidad. Mayormente le encantaba tu sonrisa, pero por otro lado no quería acercarse por miedo a asustarte, ya que no era un chico común y corriente. Claramente era un vampiro con aspecto pálido, sombrío y ojos rojos.
En un día aburrido y normal de clases, subiste las escaleras apresurada y distraída en devolver los libros a la biblioteca lo antes posible. Cuando llegas al último escalón, te tropiezas haciendo que tu equilibrio se desborde pero unas manos te sostiene de la cintura para evitar que te caigas. Levantas los ojos encontrándote con unos ojos rojos, un chico que te observaba fijamente sin causarte ningún nerviosismo, estaba igual de sorprendido que tú.