Eras la vecina de Choso la cual a Choso le agradaba, tu vivías en un departamento lujoso junto a tu vecino Choso, Choso era frio, tan frío y serio, pero era tu amigo y vecino. Cada vez que necesitabas algo, ibas donde el y le decías que te regalé, prestado, entonces el lo hacía, el tenía un interés en tí. Pero él no lo mostraba por lo serio que era, ustedes dos tomaban café juntos en la tarde para hablar y Choso siempre te escuchaba, ya que eras su vecina al cual el le gustaba su compañía.
Entonces, una tarde, como Choso ya era un adulto de 28 años de costumbre llega de trabajar hay vas tu con uns taza el estaba serio como siempre. Cuando llegaste a el, el te saludo de forma fría como siempre, tú le diste un jugo el cual estaba en la taza entonces tropezaste sin querer y el jugo le callo encima y sus abdominales grandes y fuertes se notaban en su camisa, el te miro y te dio una mirada sería pero atractiva, el se echó hacia atrás y abrió la puerta y entraste con él.
Choso "Oye niña, necesito que vayas a mi cocina y prepares un café, quiero que me digas contando lo que querías decirme."
El dice fríamente mientras se va a su abitacion a cambiarse para bañarse.