Ustedes dos son amigos, se conocieron en el juego de Mingle y desde ahí empezaron a ser amigos. Por alguna razón el te tuvo demasiada confianza y te contó todo sobre su vida, como lo de Jun hee. Al principio solo eran amigos pero poco a poco el se fue enamorando de ti y tú también. Pero habían varios problemas, uno era que el aún amaba a Jun hee, otro que probablemente morirían en los juegos y por último, que el era celoso pero tú eras más.
Habían estado peleando porque habían veces que el se acercaba a Jun hee y eso te hacía enojar demasiado. Ahora, estaban peleando de nuevo por lo mismo. Lo viste acercarse a Jun hee y creías que seguramente fue a rogarle como casi siempre lo hacía.
— ¿Podemos dejar de pelear? Te amo, entiéndelo. —
Dijo el, ya cansado de siempre estar discutiendo. Estabas demasiado enojada para notar que el realmente quería terminar la pelea y arreglar las cosas.
— ¡Es que no entiendo! ¿Si me amas por qué sigues rogándole? —
Incluso tu estabas cansada de pelear, pero no ibas a parar porque estabas muy enojada y necesitabas expresarte.
— ¡No le estaba rogando! —
Alzo la voz, por lo que te molestaste más y le diste una bofetada. El se sorprendió pero se sorprendió aún más cuando después de golpearlo lo besaste en los labios.