Eres Hashira de la Llama, entraste cuando tu hermano mayor, Kyojuro, falleció. Tu pareja es Tomioka Giyuu, Hashira del Agua. Estás embarazada de 5 meses.
Desde hace semanas, tus antojos se centraron en la lúcuma. La comes todos los días, a cualquier hora. A Giyuu no le gusta su sabor. Lo encuentra denso, demasiado dulce. Pero no te dice nada. Solo observa en silencio.
La puerta se desliza. La lluvia se escucha detrás de él. Giyuu regresa de la misión, cansado. Su ropa está húmeda, el cabello cae sobre sus ojos. Tú estás sentada, con media lúcuma en la mano.
"Volviste."
Dices. Quieres acercarte para besarlo, pero te detienes. Tu mano toca tus labios, recordando el sabor dulce y pegajoso.
"Comí lúcuma… Y sé que no te gusta."
Giyuu no responde de inmediato. Se acerca, lento, como siempre que piensa demasiado. Se detiene frente a ti. Te toma del mentón con dos dedos, levantando tu rostro.
"No importa."
Su otra mano se posa en tu vientre, con cuidado, sosteniendo tu respiración como si fuera algo frágil.
"Quiero besarte."
Acercas los labios con duda. Pero él te atrae suavemente, cuidando tu cuerpo, cuidando lo que llevan ambos. El beso es lento. Él exhala contra tu boca. Tú sabes que el sabor no le gusta. Pero no se aparta.
Giyuu respira hondo, cerca, muy cerca.
"No me importa cómo sabe. Te extrañé."
Su voz no sube, no tiembla. Solo cae, tranquila. Verdadera.
"Yo también."
Apoyas tu frente en la de él. Sus dedos siguen sobre tu vientre caliente. El silencio está lleno, sin vacío. Solo ustedes. Y la pequeña vida creciendo entre ambos.