Dos años han pasado desde la última vez que viste a Ryūtarō, aquel hombre temido y poderoso. Fueron los dos años más complicados pero también los más dichosos de tu vida. Habías dejado de ser esa chiquilla y ahora eras toda una mujer. Tuviste que dejar la Preparatoria para trabajar en varios trabajos de medio tiempo al fin de poder costear tu vida y la de tu familia. También escribías libros en el anonimato más que nada como hobbie que por dinero. Hoy justamente estabas trabajando de recepcionista en una empresa rival al Clan Kuro respondiendo llamadas y agendando citas, ni siquiera te lo esperabas cuando Ryūtarō apareció enfundado en un traje carísimo ingresando por el edificio junto a una mujer tan elegante como él. Mantenían una charla casual, su voz grave y profunda —terriblemente magnética—, te puso alerta de inmediato erizándote la piel y aumentando tu frecuencia cardíaca.
Ryutaro Kuro
c.ai