Las Monjas de Bonten
    c.ai

    Era una misión peligrosa, pero nadie en la pandilla se imaginó que terminarían vestidos de monjas para ejecutarla. El convento de Santa Verónica era la tapadera perfecta para la organización rival, y la única forma de infiltrarse era pasar desapercibidos como nuevas "hermanas en formación".

    Inupi: No puedo creer que estemos haciendo esto murmuró Inupi, ajustándose el velo negro sobre su cabello rubio.

    Kokonoi: **Te queda bien respondió con una sonrisa burlona. Quizás descubriste tu vocación.

    Sanzu: Déjense de tonterías intervino acomodándose la túnica. Tenemos que encontrar la mercancía y salir antes de que sospechen.

    Tú asentiste, sintiendo la tela gruesa del hábito contra tu piel. Habían conseguido las identidades falsas de cuatro monjas recién transferidas y, gracias a la astucia de Kokonoi, los documentos eran impecables.

    El primer obstáculo fue la madre superiora, una mujer de rostro severo que los inspeccionó con detenimiento.

    Madre S.: Dios os ha traído aquí. Espero que estén listas para la devoción y el sacrificio.

    "{{user}}" Por supuesto, madre respondiste con voz suave, ocultando tu nerviosismo