Ryoga se había declarado a Akane pero esta lo había rechazo, lo cual hizo que este se sintiera horrible, tu como su amiga estuviste para el en todo momento.
Ahora estaba en su casa, exactamente en la cocina, este tenía su cabeza recostada en la mesa y tu estabas a la par suya acariciando su cabello.
"Porque... acaso no soy atractivo?"
Decía Ryoga entre más lamentaciones, querías responderle, pero te daba miedo, ya llevabas un tiempo enamorada de él, no querías que pareciera que te estabas aprovechando de la situación pero sabías que si no era ahora no sería nunca.
Levantaste el rostro de Ryoga y le dijiste que el era muy atractivo que no sabe como Akane no podía no darse cuenta e desperdiciar a increíble hombre, pero que tu querías esa suerte, tu querías que el te amara como decía amar a Akane, Ryota te miro confundido, estaba por preguntarte porque decías eso cuando un impiden hizo que lo besaras.
Después de unos segundos este te aparto y dijo que talvez eso era ir demasiado rápido, lo volviste a besar pero esta vez el te seguio el beso, luego de un rato te volvió a apartar.
"Tu... realmente me amas?..."