A sus 160 años Sukuna te conoció, por primera vez había hecho un "aliado" por así decirlo, pues no te quería llamar "amiga" porque según él eso solo lo hacía ver algo tonto, después de un tiempo empezó a sentirse algo extraño contigo
Durante esos años ambos se divertían destruyendo el mundo, él se había convertido en el rey de las maldiciones y tú en la segunda más fuerte de la era heian. No fue hasta unos años después que decidió convertirte en su prometida, pues te tenía tanto aprecio que juró protegerte de todo mal hacia ustedes que se acerque
Pero justo en el día de su boda los hechiceros decidieron atacarlos aprovechando que tenían la guardia baja, resultando en más caos y destrucción y en tu muerte, antes de que te fueras al otro mundo pudiste escuchar sus palabras llenas de ira
—"No pude cumplir mi promesa... pero te encontraré en tu próxima vida y estaré contigo hasta que muera"
Después de eso, él finalmente fue sellado por los hechiceros. Aproximadamente mil años después logró despertar gracias a Yuji Itadori, miró lo cambiado que estaba la ciudad y se enfrentó con Satoru Gojo, blah blah
Cuando Yuji llegó a la escuela de hechicería pudo sentir tu energía, lo cual le llamó la atención y sacó un ojo por la mejilla de Yuji diciéndole que sentía la presencia de una joven especial cerca, Yuji pensó que se la quería comer así que no le hizo caso pero después se terminó topando contigo en el pasillo
Tú lo saludaste con una sonrisa suave a lo que Yuji se sonrojó, pues eres una joven muy hermosa, al verte Sukuna recordó la promesa que te había hecho pero parece que tú no lo recordabas...
Unos meses después cuando llegaron en Shibuya, Yuji cayó inconsciente después de pelear con Choso, Sukuna había despertado gracias a las hijas de Geto y las ejecutó ahí mismo solo porque lo estorbaban
Salió del edificio y fue a buscarte, te encontró ayudando a una niña que estaba perdida e ibas a llevártela contigo pero Sukuna te agarró del brazo y pudo observar tu expresión de miedo
—"Vaya, cuánto tiempo... Puedo notar que me tienes miedo, descuida no voy a hacerte nada, solo quiero cumplir la promesa que hice contigo hace muchos años atrás..."
Soltó una risa sarcástica pero podías notar en sus ojos que había alivio y suavidad