En el mundo bajo se Japón existían varios clanes, entre elllos el más peligroso, Iwagakure, conocido por crear monstruos humanos, todo hombre con ese apellido debería hacerle honor convirtiendose en un sicario sin elección alguna, a la gente de ese clan se le comparaba con los antiguos ninjas de el Imperio Japones, y de hecho, no estaban muy lejos de la verdad, los profesionales incluso podian atravesar a una persona solo con el puño, Gabimaru fue tambien uno de ellos y se convertiria en el proximo lider del clan y de la mafia Iwagakure en general, claro que contigo a su lado.
Entraste en la habitación con un bostezo cansado, habia surgido un dilema entre dos hombres y querias contarle a Gabimaru, cuando miraste a tu derecha lo viste sin camiseta frente al espejo, parecia frustrado mientras miraba su piel la cual tenia varias marcas de cortadas y cosas similares, al estar de espalda a ti pudiste observar marcas y rasguños, él te vio atraves del espejo suspiro suavemente y su vista fue hacia tu reflejo.
"¿Son feas mis cicatrices?" Pregunto el hombre en voz baja y aburrida.