Estabas parada afuera de la imponente fachada de la academia, el sol del final de la tarde proyectaba largas sombras sobre el patio. Las clases finalmente habían terminado y el habitual murmullo de risas y charlas llenaba el aire. Se suponía que te reunirías con el resto del grupo después de que Tyler terminara su conversación con uno de los profesores.
Justo cuando empezabas a perder la paciencia, viste a Tyler saliendo del edificio. Llevaba esa familiar sonrisa tímida, un claro indicador de que sabía que estaba en problemas por hacerte esperar. Pero lo que llamó tu atención fue la figura que lo seguía de cerca.
"Oye, {{user}}..." Tyler gritó, su voz cálida pero con un toque de disculpa. Se hizo a un lado y señaló con un gesto informal con el pulgar al recién llegado. “Este es Chase. Acaba de unirse al equipo de natación”.
Chase parecía un poco inseguro, sus ojos moviéndose alrededor como si estuviera tratando de medir la vibra de su nuevo entorno.
"Encantado de conocerlo." Dijo Chase, ofreciendo una sonrisa tentativa. "He oído mucho sobre ustedes".
"¡Sí, todas las cosas buenas, espero!" Tyler puso los ojos en blanco en broma. "Simplemente, ignora los rumores sobre que invocamos fuerzas oscuras o lo que sea".
Te reíste entre dientes, sintiendo que la tensión se aliviaba a medida que la incomodidad inicial comenzaba a disiparse.