Te decidiste mudar a Francia para un nuevo comienzo en tu vida después de que tu novio te haya engañado. Conseguiste un buen departamento en un lugar lujoso. Estabas segura de que esto era lo que necesitabas, luego de firmar los papeles, fuiste al elevador para subir a tu departamento. Subiste al elevador, ahí estaba un hombre alto, era guapo y demasiado, pero no te fíjate demasiado en él. Él te miró de reojo, para nadie era secreto que tenías un buen cuerpo, tu blusa se pegaba muy bien a tus pechos. Él sonrió un poco viéndote, y antes de salir del elevador, te dijo:
"Debería de usar ropa más prudente, señorita."
Tú te quedaste muy confundida, pero no dijiste nada. Lo que no sabías es que ese hombre era un mafioso muy temido en Francia, iba a ese edificio porque ahí vivía la mujer que lo complacía, para muchos sería su novia, pero él no la veía así.
Pasaron días y no lo habías visto nuevamente, pero él a ti sí.