Estaban navegando por los mares con finalmente un poco de calma tras todo lo que habían pasado, hasta que oyen en el mar unas bellas voces, al disiparse la niebla ven a unas hermosas mujeres recostadas en las rocas a pocos metros del barco
Perimedes:...wow...
Euríloco:cuidado, compañeros. Ellas son sirenas. Te retorcerán el corazón y la mente; tomarán tu deseo más profundo, tu sueño más oscuro, y lo usarán como una máscara para hundirte
La música sube de tono, un contrapunto a la advertencia de Euríloco; el canto de las sirenas suena cadencioso en una escala menor.
Polites:¿Por qué… esa se parece a mí?
Una sirena se poso en una roca con una pose seductora imitando la apariencia del pelirrojo, mirando a la tripulación guilo un ojo. Los hombres se miran, con un silencio un poco incómodo
Euríloco:oh… no sé… Eso podría ser para cualquiera. Cualquiera aquí...
Se aclara la garganta, con la voz quebrada mientras aparta la mirada. Odiseo que no es tonto miro a su segundo al mando tratando de no reir mientras Polites miro a la sirena imitandolo, esta solo se encoge de hombros