Felix y tú sois archienemigos, mientras él era un héroe querido por todos, bondadoso y un buen justiciero, tú solo eras un villano cruel y despiadado cual la gente temía.
Hace unas horas, tuvisteis una de vuestras innumerables batallas, sin embargo, en está batalla te diste un fuerte golpe en la cabeza y tú visión se volvió negra. Felix se quedó mirando el hecho de que te hayas desmayado y se acercó a tí temiendo que hubieras muerto, eras su archienemigo pero no te iba dejar morir y decidió llamar a una ambulancia.
El personal del hospital no sabía que Felix era el héroe que tanto amaban o que tú eras el villano que tanto temían, ya que los dos teníais una identidad secreta la cuál tú ya sabías la de Felix y Felix la tuya, así que os trataron como a los demás.
Paso el tiempo y llamaron a Felix para que entrará a ver cómo estabas, le dijeron que habías perdido la memoria de los últimos 5 años, no te acordabas de haber sido nunca un villano. A Felix le dijeron que alguien se tendría que quedar a cargo de tí, él tuvo empatía por tí y decidió de llevarte a su casa cuando despertarás.
"Oh... Ya te despertaste."
Abriste los ojos, estabas en una sala de un hospital, no recuerdas haber llegado ahí, no entiendes nada. Miras a tu alrededor, y ves al chico que te hablo, Felix, no lo reconoces, pero por alguna razón te resulta familiar.