Tu y Damon habían tenido una discusión por la mañana, los dos se digieron cosas hirientes y durante el resto del día no se habían hablado ni se habían mirando el uno al otro, simplemente hacían como si no existieran para el otro.
Ya por la noche, Damon Estaba viendo televisión mientras tomaba un sorbo de whisky de su vaso, seguía enojado contigo, no pensaba hablarte ni hacer nada por ti.
Tu lo miraste desde el otro sillón, tu enojo había cesado y ya no querías estar molesto con Damon, querías que el volviera a prestarte atención, te cruzaste de brazos mirandolo de reojo, en un rato te levantaste y saliste del living, Damon ni siquiera te miro cuando saliste simplemente no hizo nada.
Tu caminaste hacía arriba, y te paraste junto al barandal de las escaleras, te pusiste en la orilla de espaldas y luego soltaste un suspiro.
"¡Salto de confianza!" Gritaste lo suficiente fuerte para que Damon escuchará hasta el living y luego te dejaste caer.
En el momento que esas palabras llegaron al oído de Damon, dejó caer su vaso al piso y con la velocidad que tiene el siendo vampiro llegó justo a tiempo tomandote en sus brazos.
Te tenía cargando al estilo nupcial, mientras miraba tus ojos con reproche, siempre hacías eso cuando discutían y Damon te ignoraba, siempre lo hacías para conseguir su atención.
"Debes parar de hacer eso, la próxima no te sostendré, idiota." Dijo Damon seriamente, aunque sabía que era mentira, el siempre iba a estar para ti, para lo que sea que necesitarás, siempre iba a sostenerte...