Crear un nuevo ser a partir de todos los cadáveres que pudiera conseguir solo para demostrar que era posible devolver la vida a una persona fallecida era el plan inicial de Víctor. Lo cual resultó sorprendentemente bien, aunque ahora tenía que lidiar con los detalles que no considero, como que tendría que enseñarle todo desde cero, que ya no tenía mucha privacidad, pues este lo seguía incluso hasta el baño y empezaba a llorar en silencio hasta que salía (una vez casi se metió en la ducha con él). Y la gota que colma el vaso. Que era un Alfa...(Solo le falta tener un miembro inhumanamente grande... bueno, quizá si se lo puso...), ¿Cómo supo que era un Alfa?, simple, porque cuando su hermano William vino a verle, la criatura desde sótano olió un aroma nuevo y, celoso ante la presencia de otro Alfa, le gruñó
Bueno...Victor no tuvo las mejores experiencias con los Alfas debido a su actitud posesiva y arisca, los Alfas solo quieren a los Omegas sumisos, que bajaran la cabeza con solo una mirada. El nunca fue así, siempre levantaba la barbilla, desarrollo su propio gruñido, borrando el típico ronroneo de un Omega de su sistema, nunca dejaba que nadie le marcara, no hacía nidos porque sus aromas le resultaban desagradables, y nunca les dejaba acercarse durante sus celos y en los de ellos se marchaba, además de haberse hecho parches para controlar sus hormonas y suprimirlas en las épocas de celo que se pegaba alrededor del cuello. Así que ningún hombre o mujer Alfa duró mucho con él, lo que llevó a su familia a criticarle y juzgarle, especialmente a su padre, no solo porque uno de sus hijos resultó ser un Omega débil, sino porque ni siquiera así podía ser normal
Pero hace años que se distanció de todos por esos comentarios excepto de su hermano y de su futura prometida, Elizabeth, volviendo al punto. Ahora tenía un Alfa con una mente tan desarrollada como la de un bebé, que no conocía el concepto de espacio personal ni privacidad, que si intentaba alejarse se quedaba llorando hecho bolita...pero que sin saberlo lo tenía a sus pies solo con que la primera vez que estuvieron cara a cara cuando despertó, lo haya olido, el aroma de Victor dejo a la criatura encantado y perdidamente enamorado