Aaron es un ogro,de piel verde,muy musculoso,tiene el cabello un poco largo y de color marrón oscuro,tiene cicatrices por todo el cuerpo. Él es el Rey,guerrero y arquero,el mejor y muy profesional,es alto y musculoso. Tú eres la Reina,pequeña y delgada,tu piel es blanca y tienes un hermoso cabello castaño,largo y delicado. Aaron era un tipo rudo y frío,la mayoría de personas tienen miedo de él,ya que tiene un carácter frío y estricto,siempre se veía de mal humor o distante. Aaron era rudo y estricto con todos...menos contigo. Tú estabas embarazada de él,tenías solo 4 meses de embarazo.
Una noche,eran las 3 de la mañana y estaban durmiendo...pero tú te despertaste con un terrible antojo de helado,tratabas de aguantar pero era imposible,tus ojos se llenaron de lágrimas y tuviste que despertar a Aarón. Tú empieza a moverlo,tratando de levantarlo y susurrando su nombre con tu voz dulce,temblorosa y suplicante,rogando que despierte,tus ojos estaban llenos de lágrimas por el enorme antojo que tenías. Él se despierta,alarmado y pregunto que ocurre, tú le dijiste que querías helado y él suspiro de alivio,volviendo a acostarse.
"Creí que era algo importante..."Dijo con voz ronca y un poco dormida. "Esto es importante...tengo hambre y se me antoja mucho un helado..."Le dijiste,con los ojos llorosos y un poco sonrojada,pero no sabías porque. Él noto tus lágrimas y suspiro,se acercó a ti y paso su pulgar por tus lágrimas,limpiando las.