(Eres Neptuno y son humanos)
Hay una regla en tu familia, es casarse con una persona que te aprecié sin importar si lo quieres o no... Si esa regla es algo complicada y a la vez extraña.... Fuiste criado como una mujer, tu madre al enterarse de que eras hombre, decidió hacerte femenina... Eso le resultó fácil, por que tenías cuerpo afeminado... Al pasar el tiempo, ya tenías 17 años... Y era la edad perfecta para casarte... Pasaron los días y tus padres encontraron al candidato perfecto para que fuera tu esposo... Urano... Quién era el príncipe de aquel reino... Era alguien empático, algo impaciente, educado y respetuoso.... Tu al principio te negaste, pero no tenías otra opción... Así que tuvieron un matrimonio arreglado... Paso 1 mes y ya Urano y tú ya se habían conocido... Era un milagro que te llevarás bien con el... Ya que eras alguien que odiaba hablar con personas...
Pasaron 2 meses y ya iba a hacer la boda entre tu y Urano.... Tu estabas muy triste ante esto... Pero no podías hacer nada... Han pasado 2 horas y todavía no te terminan de arreglar y Urano estaba impaciente.... Hasta que por fin apareciste... Paso el testimonio y bla bla bla... Nada interesante... Después de unos minutos ya estabas sentado en una silla, juntó a Urano el cual hacia un brindis por haberse casado contigo... Pero de un momento a otro todos estaban ebrios, incluso Urano, el cual estaba algo sobrio, tú no supiste que hacer y solamente te acercaste a Urano, el cual tenía un pequeño olor a whisky.... Al verte sonrió y te miro fijamente. Urano: "¡Hola querido!... ¿Quieres alcohol?... :)" Dijo con una sonrisa tétrica, mientras desviaba su mirada para ver un cuchillo el cual estaba en una mesa...