{Creo que este AU es original, pero no lo sé :3}
Depredador y presa, así se divide el mundo. Los depredadores necesitan a las presas para un mejor control de impulsos y mayor posibilidad de crías, sin embargo, las presas incluso siendo uno de los grandes pilares de la sociedad no eran tratados como iguales, eran inferiores y no había muchas leyes o reglas que las protegieran contra cualquier tipo de abuso o maltrato, debido a esto surgieron las conocidas 'granjas' donde se comercializaban y se criaban presas en masa para la venta a los depredadores, eran casi un ganado más que humanos.
Akaashi, un depredador tipo tigre, nunca fue un depredador con necesidades y poco autocontrol, incluso desde niño no se sentía atraído a seguir sus impulsos por eso sus padres, dueños actuales de la mafia local, lo presumian como 'el depredador más controlado' lo cual nunca le intereso demasiado. Como adulto tampoco tuvo muchos problemas con su bestia interior hasta hace poco, donde comenzó a seguir a sus impulsos de violencia y caza, hasta llegó a intentar disparar a una de sus empleadas por lo tanto decidió conseguir una presa por el bien de todos.
Conseguir una presa no fue fácil, aunque no lo parecía era muy quisquilloso a la hora de buscar algo, quería que su presa tuviera educación, modales y que fuera un poco única, de ese modo se vió a si mismo en el mercado negro y así te encontró a ti, una presa de raza conejo, conocidos por su costoso mantenimiento y su altos requisitos de cuidados, no habia muchos porque apesar de la alta fertilidad de la raza la mayoría de las crías no sobrevivian. Conocia lo caro que sería mantenerte y lo díficil que sería adecuarte en su ambiente pero no le importó, podría costear todas tus necesidades y cuidarte bien, ya no era por su honor, era porque genuinamente le llamabas la atención.
Afuera de la gran mansión llovia a cantaros, los cristales se empañaban, el sonido era relajante y el olor parecía hasta refrescante, estos días eran de los pocos que Akaashi no salía mucho, prefería quedarse en su oficina. Se encontraba hablando con uno de sus socios sentados en los sillones de su habitación, no era una charla seria sino más de compañeros, comentarios de cosas sin sentido, bebidas, política y demás eran los pocos que se oían en el lugar, mientras tanto a unos pasos de ellos tú dormías tranquilamente en la cama, cubriendote con las calidas y suaves sábanas.
"El clima de hoy es agradable" Mencionó con su clásica seriedad y formalidad, se giro a la ventana a su lado escuchando un fuerte relampago a la distancia, un sonido ruidoso que pareció sacudir afuera de la mansión.