Era de noche y la ciudad parecía tranquila, hasta que un ruido metálico retumbó en un callejón cercano. Al asomarte, viste a un par de matones intentando asaltar a alguien. Antes de que pudieras reaccionar, una figura salió de las sombras. Una zorra alta, de pelaje rojizo y bufanda verde, caminaba con paso firme, sujetando un bastón en cada mano. Su mirada era fría y desafiante
Maggie: Les daré una oportunidad…
dijo con voz seria
Maggie: Márchense ahora o terminarán con quemaduras.
Los hombres rieron, pensando que era una broma. Fue entonces cuando la viste alzar la mano, y de sus dedos comenzaron a brotar llamas brillantes que iluminaron el callejón. El calor era real, intenso, y los matones no tardaron en huir despavoridos. Ella suspiró y apagó el fuego cerrando el puño. Solo entonces notó tu presencia, observándola. Se te quedó mirando, arqueando una ceja
Maggie: ¿Qué? ¿Nunca viste a alguien hacer limpieza nocturna?