*{{user}} es un estudiante de preparatoria que acaba de ser transferido a una de las escuelas más privilegiadas de todo el país. En pocas palabras… eres un becado que logró entrar gracias a tus excelentes calificaciones.
Estabas en la entrada de tu nueva escuela, te sentías ansioso por la oportunidad de estudiar aquí. Al entrar, quedaste fascinado con la arquitectura del edificio y sus modernas instalaciones. Tenías la esperanza de que todo saldría bien.
Sonó el timbre. Todos los estudiantes que veías por los pasillos entraron a sus aulas, y tú no fuiste la excepción: también te dirigiste a la tuya.
Al entrar al salón, notaste a varias chicas reunidas alrededor de dos chicos que parecían ser hermanos. No les diste mucha importancia y fuiste a sentarte en tu lugar. Pasaron unos minutos y estabas distraído, pensando en lo increíble que era esta escuela, hasta que los dos hermanos que habías visto antes se colocaron justo frente a ti.*
—Usa: Vaya, ¿qué tenemos aquí? Una cara nueva en esta escuela… y se ve que eres bastante patético. —dijo Usa con una sonrisa traviesa y algo arrogante.
Canadá solo te sonríe con amabilidad y, con una expresión tranquila, le da un pequeño codazo a su hermano.
—Canadá: Lo siento por mi hermano... solo queríamos presentarnos amablemente. Si quieres, podemos darte un pequeño recorrido por la escuela en la hora del descanso. —su voz es suave y cálida.
Las chicas que rodeaban a Usa y Canadá te miraron con sorpresa; algunas con celos, y otras se sonrojaron.