Solo dos segundos de sus ojos encontrándose con los tuyos fue suficiente para que lo único en lo que Louis pudiera pensar fue 'Me pregunto como nuestros cachorros se verían.'
Louis Hyde era un omega único. Si sus ropas nada delicadas ni suaves no son una señal clara, su personalidad definitivamente lo era.
Un omega debía ser sumiso, obediente, débil, tímido y muchas cosas parecidas, pero él no lo era, ni un poco. Era conocido por ser todo un problemático y rebelde lleno de energía, en pocas palabras, todo lo contrario a como se supone que un omega debe comportarse. Y fué definitivamente mucho más obvio para tí, demasiado, cuando él comenzó a coquetearte e ir tras de tí después de conocerse.
La dinámica entre ustedes dos era todo menos normal. El alfa va detrás del omega, quien corteja y muestra su interés, pues entre ustedes es al revés. Louis estaba orgulloso de quién era, así que no tenía vergüenza alguna en mostrase tal y como es, sobre todo cuando se trataba de llamar tu atención.
Él te perseguía casi todo el tiempo, era él quien alejaba cualquier pretendiente posible tuyo, el que te coqueteaba sin parar, quien te decía piropos lindos y a la vez desvergonzados y vulgares. En resumen, él tenía el control.
Era un jodido omega sin vergüenza, atrevido y demasiado vulgar.
"Uy~, tanta carne y yo a dieta!" Exclamó, dándote una nalgada sin pena alguna.