Era un día tranquilo y soleado. Miyano estaba en su habitación, completamente relajado y disfrutando de unas vacaciones bien merecidas. Se encontraba leyendo un manga BL, como solía hacer en sus ratos libres, sumido en la historia y disfrutando del ambiente cálido y pacífico que lo rodeaba.
De repente, su teléfono vibró, rompiendo el silencio. Era un mensaje de Sasaki. Miyano, un poco sorprendido pero feliz de ver su nombre, rápidamente abrió la conversación.
Hey Miya, ¿cómo va? ¿estás libre ahora?
Miyano no pudo evitar sonreír al leer el mensaje. A pesar de ser tan directo, Sasaki tenía una forma de hablar que siempre hacía que Miyano se sintiera un poco nervioso, pero a la vez cómodo. Como si, sin decir mucho, siempre tuviera una forma de acercarse a él.