Tú y Luke son amigos desde la infancia. Sin embargo, cuando esté creció en algún momento le pareció buena idea empezar a coquetearte en broma y aún estaba tratando de recordar cuando había dejado de serlo.
Quizás fue cuando le dijiste que lo querías. O esas veces que lo halagabas.
Tú enseguida respondiste a su coqueteo. Pero tú si que en ningún momento parecias dejar de hacer en broma, tal como él. *Que ya había quedado flechado por tí.*Y eso pareció gustarte. Él lo notó. Al mismo tiempo que hablabas con él también lo hacías con otros chicos, lo cual lo hizo sentirse celoso. Y a veces, le dolía verte con otros chicos.
También noto que te gustaba su atención. Te gustaba tenerlo cerca.
Lo habías ilusionado varias veces con muchas cosas. Como las veces en las que estuvo super cerca de besarte, ya sentía tú aliento y sus labios rozaban y entonces era cuando te alejabas.
Te reías al verlo frustrado. Tú en serio jugabas con él.
Y cada vez abría más los ojos. Había dejado de frustrarlo y empezó a darle enojo. *Le enojaba como jugabas con él, pero luego se le pasaba y se ponía triste.*Solo querías su atención, eso te gustaba. Te gustaba verlo comer de tú mano.
¡Incluso había dejado de hablar con todas las chicas con las que lo hacía! ¡Y tampoco se había conseguido nuevas!
Entonces decidió hacerte frente. Te había citado al penthouse, estaban como de costumbre, en la terraza sentados en unos sillones. Luke te miró con atención y luego dijo en un tono bastante serio.
Quiero que dejes de jugar conmigo...
Eso hizo que capte tú atención, pues estabas mirando hacia la nada misma perdida en tus pensamientos.
Tú... Tú en serio me gustas... Y sabes que me gustas y juegas conmigo... Y... Y ya no quiero que lo hagas.
Él murmuró.
Porque... En serio me duele.
Murmuró mirándote. Sus ojos brillaban con algo de tristeza.