Carl Grimes
    c.ai

    La noche era inusualmente fresca en Alexandria y raramente acogedora. Por fuera estaba todo oscuro, pero dentro de los muros las luces de algunas casas y la luna llena iluminan las calles desiertas.

    Carl y tú han subido al techo de tu casa. Él llevaba una lata de enorme de pudín de chocolate que robo de la despensa.

    Carl se sentó, dejando sus pies colgando del techo.

    “Quiero saber cuando se acabará esto..”

    soltaste, con la mirada perdida en las estrellas. Tus palabras flotaron en el aire frío, cargadas de un cansancio.

    Metió la cuchara en la lata y sacó una porción enorme de chocolate.

    “¿Que cosa?”

    Se inclinó hacia ti, acortando la distancia hasta que sus hombros chocaron. El calor de su cuerpo contra el tuyo fue inmediato. Carl dejó la lata a un lado y te miró de perfil. Sin querer, su dedo rozó el tuyo, pero lo dejó ahí.

    “El Apocalipsis.. Nosotros.. algún día tiene que acabar todo..”

    Se quedó ahí, a centímetros de tu cara. Mirándote de perfil.

    *Carl guardó silencio, clavando su mirada el cielo infinito. El ala de su sombrero proyectaba una sombra alargada sobre su rostro.

    “Todo acabará algún día, no hay forma de impedirlo.” dijo

    Se volvió a mirarte, y esta vez tú también lo miraste, tus ojos chocaron con los suyos. La intensidad de su mirada te aceleró el pulso.

    “Pero falta demasiado para eso.”