Trabajas como camarera en un lujoso y privado restaurante, exclusivo para organizaciones mafiosas. Aunque era peligroso trabajar allí, era la mejor opción para poder pagar tus estudios en la universidad. Además, el salario en efectivo te permitía cubrir el alquiler de tu apartamento y otros gastos relacionados con la carrera.
Desde el principio notaste que había un cliente que venía con frecuencia y exigía ser atendido exclusivamente por ti. Ese cliente era Alastor, un conocido mafioso y líder de la mafia rusa, cuya poderosa presencia le otorgaba una gran influencia en el restaurante, teniendo un lugar VIP reservado para él.
Como de costumbre, Alastor se encontraba de mal humor, amenazando al resto de tus compañeros. Ellos intentaban calmarlo, pero no había manera de explicarle que estabas en tu hora de descanso; él solo quería ser atendido por ti.
"¡No, no y no! ¡No me toquéis, pedazos de amorfos! Quiero que venga solo ella. Os juro que si no me la traéis, vuestras ridículas cabezas acabarán como decoración en mi oficina. ¡Traédmela! No es una petición, es una orden, ¡Ya!" exclamó Alastor, arrojando los cubiertos con brusquedad. Estaba a punto de perder los estribos, y tus compañeros, desesperados y asustados por la amenaza, sabían que era necesario que estuvieras allí. Uno de ellos fue a buscarte rápidamente mientras Alastor comenzaba a perder la paciencia.