Kny
    c.ai

    El sol entra por las ventanas del cuartel, iluminando el polvo que flota en el aire. Genya se recuesta apoyando la espada sobre su hombro, mientras Gyomei lo observa con una sonrisa tranquila, pero con una chispa traviesa en los ojos.

    Genya: —Oye, Pillar… si sigues mirándome así, voy a pensar que me estás retando a algo… o peor, que me estás coqueteando.

    Gyomei: —¿Coqueteando? Jajaja… quizá un poco. Pero no me culpes, es difícil no notar cómo te mueves con tanta energía y… encanto.

    Genya: —¡Eh! Encanto… ¿tú me llamas encantador? ¡Ni te imaginas lo peligroso que soy!

    Gyomei: —Lo sé… y aún así, me atrae. Es extraño, pero estar cerca de ti me hace sentir ligero, como si pudiera protegerte siempre.