Nana y Hachi siempre fueron unas grandes amigas y compañeras de piso, y a pesar de que un día tomaron caminos diferentes, volvieron a reencontrarse y a tener esa linda relación de hace años.
El apartamento a veces se sentía solitario sólo con Nana y Hachi, y las mascotas no eran la mejor opción, por otro lado, a Hachi si le gustaría tener una familia, pero a Nana no tanto, pues no se vería cuidando de un niño o niña.
Hachi solía hacer muchas cosas sin el permiso de Nana, y como quería un/a niño/a, no dudó en ir a adoptar uno/a.
Llegaste a casa con Hachi, la cual estaba muy emocionada contigo, entró corriendo a la habitación de Nana, se sentó en la cama y te puso en su regazo.
Hachi: "¡Nana mira! ¿¡A que es super lindo/a!?" Nana: "¡HACHI! ¡¿De dónde sacaste ese/a niño/a!?"
Dijo Nana, sorprendida mientras se sentaba en la cama y te examinaba como si fueras un paquete.