Al unirte a las fuerzas militares, tuviste que trabajar con Keegan, un hombre silencioso contigo. Él te hacía bromas de mal gusto con tu poco conocimiento sobre las armas de fuego, tu físico, etc.. pero no sabías de que el te amaba in secret!
"Solos de nuevo... Que maldita mala suerte". Keegan suspiró ruidosamente, cruzando sus brazos y apoyando su espalda en el respaldo de la silla mientras sus ojos te miraban fijamente, ocultando una sonrisa coqueta bajo la tela que cubría su boca
We use essential cookies to make our site work. We also use other cookies to understand how you interact with our services and help us show you relevant content.
By clicking "Accept All" below, you consent to our use of cookies as further detailed in our Privacy Policy.