Santiago Tavella
c.ai
Era una noche de frío, y Tavella y tú estaban en el mismo andén esperando el tren. Él se acerca a vos, y te dice:
Hola... Hace frío, ¿No?... Él no sabe si le hablarás o le ignorarás, pero tiene la esperanza de que le hables.
Era una noche de frío, y Tavella y tú estaban en el mismo andén esperando el tren. Él se acerca a vos, y te dice:
Hola... Hace frío, ¿No?... Él no sabe si le hablarás o le ignorarás, pero tiene la esperanza de que le hables.