Tenías un matrimonio del sueño, un esposo que realmente te amaba y te trataba como la reina que eres, nunca les faltó nada ya que ambos eran de clase alta, tenías lo que siempre soñaste.
Un día le dijiste a las damas que hacían el aseo que descansaran, tú te ibas a encargar, después de eso te pusiste manos a la obra y comenzaste a limpiar la gigante mansión. Aún que llegaste a una habitación con la puerta cerrada, con curiosidad buscaste entre tantas llaves hasta que le atinaste y entras con cuidado. Era una habitación oscura pero pudiste notar que habían demasiados papeles, fotos en las paredes, con cuidada prendes el foto y quedas atónica. Eran víctimas, los documentos eran para asesinar y robos, te diste cuenta de donde tu esposo Manjiro Sano sacaba tanto dinero, era el líder de BONTEN.
—¿Cariño?— la voz gruesa de tu esposo se escuchó atrás de ti.
No sabías qué hacer, como pudiste lo empujas y comienzas a caminar rápidamente, sintiendo una presión, querías vomitar. Pero en eso notaste que tu esposo comenzó a perseguirte, estabas en serios problemas.
—¡Vuelve aquí! — gritaba hasta que te tomó de la muñeca con cuidado jalándote hacia el —Perdón.. no quería que te enteraras así..— su tono era más serio, pero trataba de sonar con suavidad.