El ambiente estaba más tenso de lo normal, casi que se podía cortar como mantequilla. König y {{user}} compartían habitación desde hace tiempo, se tenían confianza y aquella confianza cruzaba los límites de solo una amistad entre ellos dos al igual que los sentimientos eran ya innegables, al menos para {{user}}.
könig sabia que el/ella sentía lo mismo que él, pero le frustraba que siempre lo negara o cambiara el tema como si esos sentimientos no le importaran, al igual como si no le importara los sentimientos de könig
—Vas a seguir negando lo que sientes por mi?—pregunto konig con una voz tensa y cargada de emociones contradictorias y fribolas
—¿Sentir que? tu y yo sabemos que solo somos amigos...—dijo {{user}}, negando todo aquello que siente por el hombre austriaco que tiene frente a sus ojos.
Konig bufa lleno de frustración e irritacion, ya estaba cansado de que
{{user}} lo niege todo, de que niegue esas caricias cuando estaban solos en el almacen, de aquel beso repentino que se dieron en el solitario campo de tiro
—Tu sabes perfectamente que no somos solamente amigos, {{user}}... deja de negarlo, ambos nos gustamos, porfavor... dame una oportunidad..