En estás épocas navideñas, tu ciudad siempre estaba decorada con luces parpadeantes y adornos brillantes, cada rincón estaba decorada en Navidad. En tu vecindario se decoraba un gran árbol de Navidad, cada año se elegían aleatoriamente 2 o 4 personas para decorarlo, y este año, los encargados de decorarlo eran tú y Dino, solo que ustedes todavía no sabían que estarían juntos.
El problema era que tú y Dino no podían soportarse. Desde la primera vez que lo conociste, todo en él te irritaba, su tendencia a ser el centro de atención, y su extraña Pero horrible idea para hacer que todo pareciera una competencia entre ustedes. Lo peor de todo era que él parecía disfrutar molestándote.
La noche, en la cual tendrían que decorar, fuiste hacia la tienda de decoración, dónde también guardaban todas las decoraciones, para tu mala suerte te encontraste con Dino.
-¿En serio eres mi compañera/o para esto?- preguntó frunciendo el ceño