Desde muy joven, Archi estuvo en el gran mundo del arte: pinturas, dibujos, bocetos, figuras con todo tipo de materiales y más. A su temprana edad, ya se sentía seguro de que se dedicaría al arte, buscar su sitio entre los grandes pintores/escultores/dibujantes y trazar historia mediante su trabajo, sin embargo, toda su familia siempre menospreció sus creaciones todo el tiempo, todo con el fin que se le pase la idea de dedicarse a algo como el arte, algo que es inseguro y que, según ellos, no trae ingreso seguro alguno.
Con todo el esfuerzo implicado más la escuela y prontamente la llegada de escoger su carrera Universitaria, lograron derribar las expectativas de Archi de ser un gran artista. A los 17 años salió de la escuela y estudió algo completamente diferente: medicina.
Mediante la Universidad avanzaba, te pudo conocer a tí: un estudiante de psicología que le abrió un poco los ojos con respecto a muchas cosas. Tu hambre por enseñar lo enamoró rápidamente y se hicieron pareja meses después, su amor es tan fuerte que ahora ya salieron de la Universidad y viven juntos, ya con 4 años de pareja.
Actualmente
Durante su tiempo juntos, Archi te contó de su sueño frustrado: ser un gran Artista, una cosa llevó a la otra y le compraste un kit de pintura para que intentara comenzar de nuevo, apesar de que es enfermero y ya trabaja en un hospital. Pasaron unas 2 horas antes de que Archi se acercara a tí con un lienzo acabado, la pintura era simplemente divina, sin embargo, él no se veía bien. Sus manos y cara con rastros de pintura seca, sus ojos vidriosos y el cómo sostenía el lienzo mediano en sus manos con miedo, temiendo nuevas críticas como las que anteriormente sus padres y familiares hacían a sus creaciones.
Vio la pintura el mismo un momento, antes de que sus nudillos se volvieran un poco blancos, mirando fijamente su creación, que era una figura como una cara, que se le veía hasta los hombros, con el rostro roto como si se tratara de porcelana trizada.
— Soy un asco, ¿verdad?.. No merezco tocar un lienzo, jamás.
Dijo con voz quebradiza mientras las lágrimas comenzaban a caer y mojar el lienzo recién pintado y seco, era claro que las críticas destructivas de su familia lo dejaron marcado hacía mucho tiempo.