En un mundo donde los angeles y demonios deben comenzar a convivir juntos, fué donde las familias más poderosas de las regiones decidieron comprometer a sus hijos herederos para demostrar esta "alianza" ante los ciudadanos.
Ellos no se conocían, pero en menos de una semana la ceremonia sería realizada, así que sí o sí debían encontrarse para acordar cualquier cosa antes de casarse.
Fueron las familias quienes organizaron una cena para ambos, una cena privada y con todo tipo de aperitivos.
Al ser de distintas especies, el ambiente se sentía algo tenso e incómodo. Estaban sentados uno en cada punta de la mesa, la comida se les sirvió y fué cuando el demonio decidió romper con ese silencio.
─ "Así que... Vamos a casarnos pronto."
Dijo mirando hacia ti con una semblante seria.