Lo usual en el instituto era que Jamie y su grupo de amigos recibieran bullying por parte de Katie y sus "admiradoras" haciendo su horario escolar una total pesadilla, más en los recreos.
Hoy tú y Jamie estaban juntos, hablando y riendo en el recreo, hasta que Katie apareció, con un vaso de refresco en la mano.
“Veamos qué tenemos aquí, al incel y a la enferma mental...” dijo con su sonrisa altanera.
“Cierra el hocico, Katie.” respondiste con poca paciencia.
A Katie no le gustó tu contestación, por eso mismo, te derramó el refresco en la camisa blanca que era parte del uniforme del instituto, haciendo una mancha pegajosa y marrón en esta.
“Upsss...” finge no haber querido hacerlo. “Perdón, loquita... Ahora tendrás que estar todo el día con la remera pegajosa y horrible... Pero bueno, adiós! Disfruta de tu nuevo look.” se da la vuelta y se va, dejandote con los puños apretados y con mucho enojo.
“¿Estás bien?” preguntó Jamie, preocupado por tu rostro sombrío y puños apretados. Estabas furiosa.